Cofundador del Clube da Aposta
Betão
Cofundador del Clube da Aposta; administrador y estadístico en Apuestas Club
Humberto Alves (Betão) cofundó el Clube da Aposta y comparte su experiencia en estadística y apuestas deportivas con Apuestas Club Argentina.
- Estadística
- Probabilidad
- Ciencia de datos
- Administración y finanzas

Conoce a quien está detrás del contenido
Sobre Betão
Humberto Alves, conocido como Beto o Betão, nació en Belo Horizonte, Brasil. Cofundó el Clube da Aposta en 2010 y comparte su experiencia en apuestas deportivas con los lectores de Apuestas Club Argentina.
Se graduó en Administración en la Universidade Federal de Minas Gerais (UFMG), estudió Ciencia de Datos y Machine Learning y cursa una segunda carrera en Estadística en la misma universidad. Sus perfiles académicos y profesionales están enlazados en esta página.
Trabaja con apuestas deportivas desde 2008. Su misión editorial es ayudar a entender probabilidades y riesgos, sin presentar las apuestas como una forma de ganar dinero fácilmente. Más abajo encontrarás su historia y sus contenidos publicados.
Contenidos recientes de Betão
Desde 2008 en el mundo de las apuestas
La historia de Betão
El Clube da Aposta fue fundado por un “Desempleado, vago e inútil”
En portugués, te dejo un episodio del Clubecast donde cuento cómo conocí las apuestas deportivas y cómo nació el Clube da Aposta. La vida es corta y tal vez ni te pinta escucharlo — sobre todo porque está en portugués. ¡Todo bien! Acá abajo te dejo un resumen de la historia, por si te da curiosidad:
Año 2008: desempleado, rascándome los huevos en el sillón de mi vieja 🦥🛋️
Como ya viste — o capaz no — allá arriba, soy uno de los cofundadores del Clube da Aposta. En 2025 se regularon las apuestas en Brasil, y hoy casi todos los equipos del Brasileirao tienen sponsor de casas de apuestas; los medios deportivos están llenos de banners y promos. El Clube da Aposta nació en 2010, así que podrías pensar algo como:
¡Este Betão es un crack! ¡Hace más de una década ya sabía que las apuestas iban a explotar en Brasil! ¡Un visionario! ¡Un mostro total!
¡Pará, pará! Si estás buscando inspiración, mejor que sepas desde ya que mi historia tiene más errores que aciertos 💩. Y que la suerte pesó tanto como cualquier plan brillante para que hoy esté donde estoy. Lo vas a notar desde esta primera anécdota:
En 2009, laburaba en un call center. Estaba en cobranzas, o sea, era uno de esos que te rompen las pelotas por teléfono. Digamos que Paulinho se sacó un préstamo para comprarse un Celta, lo tuneó, lo bajó al piso. ¡Alta nave! Pero dejó de pagar. Yo era el que lo llamaba a joderle la vida: “¡Qué onda, Paulinho! ¿Vas a pagar o te hacés el dolobu?”
El problema era que era malísimo. Ni llamaba. Me daba culpa. Sabía que estaba jodiendo a la gente. Hasta que se dieron cuenta de que era un inútil y me echaron al toque.
Desempleado, sin un mango, y rascándome los huevos en el sillón de mi vieja, una tarde cualquiera estaba viendo un partidazo: Vasco vs Fortaleza. ¡Juegazo! Y de pronto, me salta un anuncio — era de Sportingbet. Me llamó la atención. Entré a la web y, en esa época, te daban 2 dólares gratis sin poner un peso. Solo creabas la cuenta y listo. ¡Pum! Ya los tenías.
🤤 La sensación brutal de entrar por primera vez a una casa de apuestas
No sé si te acordás de la primera vez que entraste a una casa de apuestas, pero ¡mamita! Qué adicción. Te atrapaba al toque. Te ponías a jugar con combinaciones, simulando apuestas y viendo cuánto podrías ganar. Para un pibe sin laburo, eso era como encontrar El Dorado. 🤑
Así que agarré mis 2 dólares y, con la típica soberbia del brasilero que se cree técnico de fútbol:
1. 🪙 Aposté el primer dólar a una victoria simple de Brasil contra Bolivia;
2. 🪙 Y el otro dólar a una victoria de Argentina en el primer tiempo contra Perú.
Y te pregunto: ¿Qué pensás que pasó? ¡Me fui al tacho con las dos!
Suerte en la mala: perder esas apuestas fue lo mejor que me pudo pasar
Estar sin laburo fue un golpe de suerte que me llevó a conocer el mundo de las apuestas online, pero perder esas dos apuestas fue la segunda vez que el azar me dio una mano.
Dicen que las primeras veces son las que más te marcan. Seguro te acordás de tu primer día de cole, tu primera resaca, tu primera vez andando en bici, o tu primera vez en la cama… pero difícil que recuerdes tanto la segunda o la tercera.
¡Y yo todavía me pregunto “¿Y si no hubiera perdido?”!
¿Y si Brasil le metía una paliza a Bolivia? ¿Y si Argentina confirmaba el favoritismo desde el primer tiempo?
Lo más probable es que hubiera asociado las apuestas con guita fácil, alimentando aún más mi ego… y quién sabe en qué quilombo me habría metido.
De ese “desempleado, vago e inútil” en sus apuestas nació el Clube da Aposta en 2010
La posta es que perder fue lo que me hizo buscar foros en portugués y empezar a adaptar el contenido de forma más clara y didáctica para el público brasilero. Apenas conocí este mundo, ¡me fanatizé al toque! Y de ese amor nació, en 2010, el Clube da Aposta, el proyecto brasileño que más tarde inspiró Apuestas Club.
Así que, hermano, si algún día alguien te dice que “Apuestas Club fue fundado por un desempleado, vago e inútil”, no estaría diciendo ninguna mentira:
1. Desempleado porque me habían echado del laburo;
2. Vago porque me pasaba el día rascándome los huevos en el sillón de mi vieja;
3. Inútil porque ni siquiera podía cobrarle a Paulinho su querido “Celtinha”, y menos todavía acertar mis dos primeras apuestas.
En Apuestas Club, la misión es clara: ser el hermano mayor que nunca tuve.
Al final, para mí todo salió bien.
Pero podría haber salido para el orto.
En ese momento, era solo un pibe sin laburo, tirado en el sillón de mi vieja y apostando 2 reales con la soberbia de quien se cree que la tiene clarísima en fútbol. Si hubiera ganado esas primeras apuestas, capaz me la creía — y caía de cabeza en el cuentito de la guita fácil.
Pero perdí. Y fue perdiendo que empecé a entender que en las apuestas deportivas no se trata de adivinar.
Eso fue lo que me empujó a estudiar, buscar foros, consumir contenido de afuera y adaptarlo a nuestro estilo brasileño.
A partir de 2010, me capacité en Gestión de Negocios en el SENAI, me recibí en Administración en la UFMG, me especialicé en Ciencia de Datos y Machine Learning, y ahora estoy terminando mi segunda carrera: Estadística, también en mi querida UFMG.
Todo eso, junto con un equipo de gente aún más capa que yo, con un solo objetivo:
ser tu hermano mayor en el mundo de las apuestas deportivas.
Aquel que te orienta, te pone los puntos y te evita los quilombos en los que yo estuve a punto de caer. El hermano mayor que no tuve.
Si depende de Apuestas Club, no vas a perder tu guita con tragamonedas, avioncitos, chantas, vendehumo ni promesas truchas de vida fácil.
Y con un poco de suerte — y bocha de estudio — hasta podrías ganarte unas buenas lucas extra.
Bienvenido al Clube.
Acá se apuesta con cabeza.
Y avanzamos juntos.
📚Extra: Recomendaciones literarias
Por lo general, la gente que nos sigue se copa con temas como:
• Deportes y Apuestas (¡obvio!)
• Inversiones
• Desarrollo personal
• Emprendimiento
Capaz ese también sea tu caso. Así que acá te dejo una lista de libros que, en mi camino, me sumaron muchísimo. Capaz también te sirvan en el tuyo. 😉
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